translate this postEn una hermosa ceremonia como lo fue la novena de aguinaldos, en la que reunimos papás e hijos para compartir un momento de felicidad como familia, preparamos una actividad, que desde nuestro punto de vista fue inigualable.
Como un acto de gratitud con Dios, por todo lo recibido en el año, cada participante de la novena, sembró como ofrenda una semilla de girasol en la huerta de la Biblioteca. Fue momento muy especial porque llenó de paz y armonía todo nuestro alrededor, y la seriedad con la que hicimos dicha actividad, nos demuestra que todo lo que hacemos tiene un gran impacto en estos maravillosos niños.
Nos queda claro que la mejor retribución que podemos recibir como profesionales, es la satisfacción personal que nos da el acercamiento con la comunidad y la felicidad que nos da saber que nuestro trabajo es capaz de generar sonrisas en unos pequeños que realmente lo necesitan. Esperamos que cada vez sean más colegas que se unan a revolucionar esta sociedad con pequeñas cosas como las que hacemos, recuerden que nuestro éxito está medido por todo lo bueno que hacemos con aquellos que nos rodean.
Por otra parte, sí estás motivado o quieres enviarle un mensaje a nuestros niños, déjalo como comentario y nos encargaremos de hacerlo llegar con el mimos cariño con el que lo escribas.